Los jugadores del Depor parecen haber entendido lo que supone vestir estos colores y lo que conlleva el defender el escudo que lucen sobre el pecho. El Sábado el equipo dirigido por Fernando Vázquez, o el Harry Potter de Castrofeito, consiguió una nueva victoria para sumar así tres de manera consecutiva.
En un día en el cual las peñas habían organizado una ¨quedada¨ en los aledaños de Riazor, se respiraba un ambiente de tensión ante lo que podría suceder de no conseguir la victoria, aunque también había una atmósfera especial; aquella de las grandes tardes de fútbol.
Como visitante llegaba el Zaragoza de Manolo Jiménez después de empatar 1-1 contra el Real Madrid en la jornada pasada. Lo hacía con la importante baja de Apoño, quien fue duda hasta última hora y que finalmente no viajó hasta la ciudad herculina.
De inicio saltaron al campo los mismos once jugadores que derrotaron al Celta y al Mallorca: Aranzubía, Silvio, Aythami, Marchena, Manuel Pablo, Abel Aguilar, Juan Domínguez, Valeron, Bruno Gama, Pizzi y Riki.
Riazor enmudeció por un instante, antes de coger fuerzas para animar más aún al equipo hacia otra remontada como la conseguida contra el Mallorca después del gol de Víctor. Poco duró la desventaja local, ya que después de un pequeño barullo en el área visitante Abel Aguilar dejaba solo a Marchena contra el portero del Zaragoza, al cual batía sin mayores problemas y establecía el empate a dos con el que se llegaba al descanso.
La segunda parte fue más de lo mismo; el Deportivo atacaba con corazón y con cabeza la portería visitante, ya que parecía que los visitantes se conformaban con el empate. En el minuto 56 después de alguna clara ocasión errada por los blanquiazules, el gol que a la postre daría la victoria a los locales llegó de la manera menos esperada: en propia puerta al saque de corner. Los visitantes protestaron airadamente la jugada alegando que Abel Aguilar derribó a su portero en el momento de intentar el remate, pero el árbitro no apreció tal infracción.
Poco después el colegiado del encuentro perdonó la expulsión a Sapunaru tras una entrada a destiempo sobre Pizzi, con lo que consiguió cabrear a los locales, con lo que el partido se volvió algo ¨tosco¨. Al que no le perdonó la expulsión fue al defensa Abraham quien vió la segunda amarilla al cortar un contragolpe local, y a Fernando Vázquez por dirigirse al cuarto árbitro diciendo: ¨es increíble¨.
Finalmente los tres puntos se quedaron en casa, dejando al equipo a tan solo un punto de la salvación y adelantando a Celta y Mallorca en la tabla clasificatoria. Manuel Pablo aseguró en rueda de prensa que: ¨ después de tantos años jugando en Riazor, el estruendo producido hoy al acabar el partido no lo había escuchado nunca, ha sido increíble ¨.
Ahora el equipo prepara la visita al Ciutat de Valencia de este próximo sábado para enfrentarse al Levante e intentar seguir con la actual racha de victorias. La única baja segura será la de Laure quien sigue arrastrando una pubalgia que tiene desconcertados a los médicos del club. Confío en sacar algo positivo de nuestra visita a Valencia y a poder ser una victoria. Forza Depor!!
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